Mayo: Polvo, hielo y las Eta Acuáridas

Llegó Mayo y con él las Eta Acuáridas, la lluvia de estrellas más importante de la primavera.

En teoría se debe observar en el radiante de la constelación de Acuario, más o menos 60 meteoros por hora, al amanecer. La realidad es que en esta ocasión, los expertos no vaticinan una buena observación debido a la luna llena. Para un buen espectáculo habrá que esperar a las famosas lágrimas de San Lorenzo, pero para abrir boca os propongo un pequeño y rápido ejercicio con Stellarium.

Objetivo: entender la lluvia de estrellas, y en concreto las Eta Acuáridas.

Estas lluvias de estrellas,

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Son consecuencia de que la Tierra, en su movimiento de traslación, pasa por el lugar por donde pasó (y pasará) un cometa. En el caso de las Eta Acuáridas, se trata del famoso Cometa Halley. Y este cometa pasó, en Febrero del año 1986, precisamente por donde anda la Tierra ahora, a mediados de Mayo. El ejercicio es sencillo, comprobar esto en Stellarium.

Para ello, colocamos al observador en el Sol. Vamos a ver el cometa Halley como si estuviésemos en el Sol, un poco caliente pero bueno….

El Halley, no está por defecto en Stellarium. Lo añadimos. El cometa tiene una órbita muy excéntrica que hace que su velocidad aumente rápidamente cuando se acerca al Sol y disminuya lentamente al alejarse hacia el centro de la galaxia. Su perihelio, según wikipedia, se alcanzó el 9 de Febrero. Según el experimento en Stellarium, el cometa se observa con magnitud máxima, visto desde el Sol, el día 1 de Febrero de 1986. Magnitud relativa 2.34:

Perihelio del Halley
Perihelio del Halley

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De Lagrange y los troyanos

Año 1772.

Si las leyes de la mecánica de Newton descritas en su “Principia Mathematica” (1687) resuelven perfectamente el problema de los dos cuerpos, la comunidad científica y matemática de la época se plantea ahora el problema de los tres cuerpos. Un joven de 36 años llamado Joseph Louis de Lagrange restringe el problema al caso en que uno de los tres cuerpos tenga masa despreciable con respecto a los otros dos y, además, que dos de los cuerpos se encuentran en órbitas circulares. Efectivamente, se parece bastante al sistema Sol, Tierra, Luna.

Estudiando este problema, Lagrange dedujo que si un cuerpo pequeño se encontrara a 60º de un planeta en su órbita, entonces éste quedaría atrapado en una órbita síncrona con él y le acompañaría, teóricamente, describiendo un movimiento de libración en forma de herradura pero sin salirse de esa órbita. Había descubierto los puntos 4 y 5 de Lagrange (L4 y L5). En realidad, áreas de Lagrange:

Puntos de Lagrange
Puntos de Lagrange

Si en el sistema descrito buscamos los puntos de potencial gravitatorio nulo, no encontraremos sólo los puntos L4 y L5, los más estables, sino también L1, L2 y L3.

El punto L1 es perfecto para observar el Sol. Allí se ubicó el satélite SOHO (Observatorio Solar y Heliosférico). Es necesario hacer correcciones de posición del satélite debido a la acción gravitatoria de la Luna. L1 no es estable.

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No son molinos, sino asteroides

Como si se tratase del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginable aventura de los molinos de viento, la Agencia Espacial Europea planea una misión con objeto de estudiar los efectos del impacto con un asteroide. Y han elegido para la misión el nombre del tan querido personaje de la pluma de Cervantes, probablemente el más castizo de nuestra literatura y la antítesis de la razón. Se trata de la misión Don Quijote.

Básicamente, se trata de un proyecto que pretende experimentar acerca de la desviación de un objeto con potencial riesgo de impacto sobre la Tierra. Sí, al estilo Armagedón. Los científicos quieren poder afrontar con mayor garantía de éxito este reto si la situación se produjera en realidad, y lo cierto es que aunque improbable es posible.

Don Quijote y los molinos
Don Quijote y los molinos

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Gemínidas y Asteroides Apolo

Este fin de semana ha tenido lugar el máximo de la última lluvia de estrellas del año: Las Gemínidas.

Visibles del 6 al 16 Diciembre, este año se ven eclipsadas por la Luna en cuarto menguante. El nombre de Gemínidas viene dado porque su radiante está localizado en la constelación de Géminis. Todos los meteoros que veamos parecerán provenir de ese punto, aunque ciertamente esta lluvia de estrellas puede verse en todo el cielo. Según los expertos, existe la posibilidad de que veamos 120-160 meteoros por hora.

Lluvia de estrellas
Lluvia de estrellas

Su procedencia está en un asteroide denominado Faetón. Con un diámero de poco más de 5 kilómetros se cree que es uno de los restos de un cometa, del que se desprendió hace cientos de años. Por ello, los días de Gemínidas en la Tierra están contados, pues sus partículas irán desapareciendo, y con ellas la lluvia de estrellas. Faetón pertenece al grupo de los asteroides Apolo. Casi todos los asteorides Apolo cruzan la órbita de la Tierra.

Los llamados asteroides Apolo son los asteroides con una órbita cuyo semieje mayor es mayor que el de la Tierra (1 UA) y cuyo perihelio es menor que el afelio de la Tierra (1,017 UA). Hay una mínima probabilidad de que estos asteroides no crucen la órbita de la Tierra, tan pequeña que no se contempla (afelio < 1,017 UA, y 1,017 UA > perihelio > 0,983 UA, y perihelios Tierra, asteroide alineados con el Sol). En vez de esto (órbitas casi circulares interiores a la órbita de la Tierra) sucede casi siempre lo contrario, órbitas excéntricas que cruzan la órbita de la Tierra. Los asteroides apolo son asteroides que tienen órbita parecida a la de los cometas (muy excéntrica):

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Cuasi-satélites: mini-Lunas.

Recientemente ha sido descubierto el asteroide 2014 OL339, el último cuasi-satélite de La Tierra. El 29 de Julio de 2014, Farid Char, un astrónomo de la Universidad chilena de Antofagsta, encontraba “algo nuevo” cerca del planeta Agua. Hasta ahora se conocían 5 cuasi-satélites de La Tierra, ya son 6.

Estos cuasi-satélites o lunas raras, son objetos que en algún momento se acercaron por el sistema solar y que finalmente, debido a los avatares de las leyes de la física, han terminado siendo nuestros vecinos.

Como veremos, tienen órbitas extrañas con excentricidad variable a lo largo de la órbita y están sometidos a la acción gravitatoria de varios cuerpos, como el Sol y La Tierra, siendo precisamente esto lo que les distingue de los satélites naturales de los planetas. Pero, ¿por qué son nuestros vecinos?

Su órbita se encuentra en resonancia similar a 1:1 con la Tierra. Es decir, tiene un período similar a 365 días terrestres. Gracias a esta resonancia puede mantenerse en el tiempo un determinado equilibrio de fuerzas gravitatorias que hace que su órbita sea estable, de aquí que “se queden” con nosotros.

La primera Luna rara en ser descubierta fue Cruithne (3753), en 1997. Este asteroide es el gigante de los cuasi-satélites, tiene 5 km de diámetro y en su aproximación máxima a la Tierra se acerca a tan sólo 12 millones de km (30 veces la distancia entre la Tierra y la Luna). Su órbita:

Órbita Cruithne
Órbita Cruithne

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