8 características que deberías conocer antes de comprar una TV.

1. RESOLUCIÓN

FullHD es la resolución del Blue-Ray Disc, pero las emisiones de televisión HD no son FullHD. En televisión HD hay dos modalidades:

HDTV (1280×720). Resolución vertical de 720 líneas verticales (720p).

1080i (1920×1080) entrelazado (interlaced). No es una resolución de 1080 líneas, porque se emiten imágenes entrelazadas: líneas pares / líneas impares. Teóricamente es una resolución real 540 líneas (si cada imagen cambiase totalmente con respecto a la anterior).

¿Cuál es mejor? El tema es un poco subjetivo, pero se recomienda la 1080i para imágenes con poco movimiento o movimientos lentos, ya que los movimientos rápidos pueden provocar distorsiones en la imagen. A cambio, esta resolución ofrece más detalles y una mejor imagen.

En cambio, la 720p está más indicada para movimientos de cámara rápidos, por ejemplo, ofrece mejores resultados en sus retransmisiones de acontecimientos deportivos, donde las cámaras muchas veces tienen que moverse a gran velocidad.

Si quieres saber qué es la resolución de una imagen y qué son los megapíxeles:

https://principiatechnologica.com/2013/10/25/que-es-la-resolucion-de-una-imagen-de-fullhd-a-ultrahd/

En cuanto a si merece la pena comprar una televisión 4K (o incluso 8K):

https://principiatechnologica.com/2015/01/13/televisor-4k/

2. 3D

El 3D pasivo emplea la polarización de la luz para lograr que las líneas pares pasen a través de un cristal de la gafa, pero sean filtradas por el otro cristal, y al contrario con las líneas impares. Es el 3D pasivo entrelazado, aunque también se pueden diseñar otros esquemas. La resolución final de la imagen 3D se reduce de manera incontestable, y por ello empieza a tener sentido hablar de 4K. Las gafas son más sencillas, baratas y no llevan electrónica alguna, sólo óptica.

El 3D activo emplea un mecanismo de comunicación entre el televisor y la gafa, normalmente infrarrojos, que permite que cada cristal filtre las imágenes que van al otro. El cristal se hace más opaco pudiendo producir una sensación de parpadeo (flicker) y una pequeña pérdida de luminosidad, pero las imágenes completas entran en la gafa, sin pérdida de resolución. En principio, una mejor calidad de imagen a costa de unas gafas más intrusivas, con electrónica (pilas), y mayor peso (también más caras).

Visto esto, lo único que los fabricantes deberían medir (y no siempre hacen) para garantizar que su 3D es bueno es la diafonía (en inglés, crosstalk), que es la mezcla entre canales en un sistema de telecomunicaciones. Aquí, sirve para medir qué cantidad de señal que debería ir al ojo izquierdo, sin embargo, llega al ojo derecho (y viceversa), dependiendo también de las gafas 3D. Se aplica una señal de máxima energía (blanco) y se mide la cantidad de luz que aparece en el otro canal (detrás del cristal de la gafa), se expresa en decibelios. Cuanto mayor sea, mejor.

Algunos (Samsung, LG) tienen su propia guerra al respecto… La respuesta está en lo que a cada espectador le gusta más o le resulta más cómodo.

3. SMART TV

Las televisiones inteligentes SmartTV nos ofrecen contenidos a través de la internet. Pero no sólo esto, es como si se convirtieran en el centro multimedia de la casa. Permiten navegación, conexión a redes sociales, descarga de contenidos, almacenamiento externo, actualización de software. Es decir, que se parecen cada vez más al concepto que tenemos de un ordenador. Tanto es así que se empieza a hablar en serio de los sistemas operativos de las televisiones, por ejemplo webOS. Güevos es un software libre y abierto con núcleo linux para plataformas ARM. Podría tener lugar una explosión, que todavía no se ha dado, de aplicaciones para webOS desarrolladas mediante la SDK, disponible hace tiempo. Y lo mismo con algunos de los relojes inteligentes, que también han adoptado webOS.

Pero si no tienes un televisor inteligente, no te preocupes, los dispositivos AndroidTV son una realidad comercial (Google tiene el suyo y entra de lleno en el negocio). Estos MicroPC se conectan al puerto HDMI y se alimentan por el USB de la televisión, con recursos hardware propios hacen las veces de Smart TV, conectándose directamente a internet o enviando contenidos al televisor a través de otro dispositivo.

Cada día veremos televisiones más cercanas al ordenador. Si no pretendes estar a la última en aplicaciones de televisión, tampoco debe ser un requisito.

4. PANTALLAS CURVAS

La pequeña curvatura que se está dando a las pantallas puede ayudar a evitar ciertos reflejos (dicen que gracias a esto pueden ser menos luminosas, por tanto consiguen un ahorro energético). El gran problema es que aparece un lugar de visión privilegiada, hacia el centro de la curvatura, y esto me parece bastante negativo. Los fabricantes dicen que se elimina el efecto keystone. Este efecto es consecuencia de la perspectiva con que se toma una imagen. Así, cuando tomamos una fotografía de un edificio, como si se tratase de perspectiva cónica, la línea del edificio en la imagen no es perpendicular al suelo, sino que fuga hacia un punto. El problema es que el plano en que se toma la imagen no es paralelo al plano del edificio, “apuntamos” la cámara hacia arriba. En Photoshop podemos mitigar este efecto con transformaciones geométricas. Cuando se trata de vídeo, puede tener sentido en el cine, donde la distancia entre la pantalla y las butacas es considerable, pero en el salón de tu casa, sinceramente no lo veo necesario. Las pantallas curvas pueden ser el aperitivo para acostumbrar al público, pues se ve venir el lanzamiento de las pantallas flexibles, toda vez que se perfeccione la tecnología y se adapte a polímeros o materiales como el grafeno, del que se están obteniendo múltiples derivados para pruebas electrónicas.

Al menos para televisión, habrá que acoger esto de las pantallas curvas con escepticismo.

5. REFRESCO

Aquí estamos hablando de los famosos Hertzios:

https://principiatechnologica.com/wp-content/uploads/2015/01/07/hertzios-de-la-tele/

No es uno de los valores más importantes de la hoja de especificaciones técnicas del televisor, pues depende mucho del procesador de imagen. Es un valor un poco engañoso según la forma de medirlo por parte del fabricante. 120Hz reales proporcionan una imagen perfecta, para un televisor 3D deberíamos estar por encima de los 200Hz.

6. PROCESADOR

En las televisiones actuales, probablemente sea una de las cosas que más afecta a la calidad de imagen final. Y es algo puramente subjetivo. Se trata del procesado digital que realiza el equipo para presentar la secuencia de vídeo con la máxima calidad. Tiene mayor importancia cuando se reproducen señales de menor calidad, el procesador tiene que “adivinar” píxeles intermedios en espacio o cuadros intermedios en tiempo (reescalado). Por eso, puede ser interesante visualizar imágenes de baja calidad en una televisión, para comprobar cómo la procesa y qué imagen final ofrece.

7. LCD, LED, OLED, AMOLED

Los LCD son paneles de cristal líquido que contienen moléculas que se alinean entre dos electrodos. Esta agrupación de moléculas hacen las veces de píxeles de la pantalla. Para excitar los electrodos se pone detrás una lámpara fluorescente. Cuando se sustituye esa lámpara por diodos emisores de luz, estamos hablando de tecnología LED. La retroiluminación hace que en ambos casos no se obtenga un color negro perfecto. La lámpara LCD está encendida siempre, y los LED, aunque se quiera “pintar” un pixel negro tampoco se apagan, simplemente “se encienden” en negro. Esto supone un problema de contraste. Por eso encontramos siempre en estos televisores su relación de contraste. Si esto es así, ¿por qué LED ha barrido del mercado al PLASMA?

Los plasma excitan eléctricamente un panel de plasma (neón y argón) para generar la imagen, pueden generar un negro perfecto. La calidad de imagen en movimiento es también superior, pero son mucho más pesadas, emiten mucho calor, tienen un tiempo de vida útil mucho menor (para un uso diario), y su consumo eléctrico es también muy superior. No obstante, para los que les gusta el cine en la televisión, y para un uso más ocasional, sigue siendo una buena opción.

OLED es un tipo de diodo orgánico (Organic LED) que mejora el contraste y la nitidez de las imágenes. La tecnología no está del todo madura y resulta caro de fabricar (lo que está haciendo que se continúe fabricando LED). Consiste en introducir la capa orgánica entre el ánodo y el cátodo del LED, exteriormente tiene dos sustratos más flexibles, lo que puede hacer que sea una tecnología a tener en cuenta para la creación de pantallas flexibles, pero no la única.

AMOLED es un OLED con una matriz activa delante que permite cargar o no el LED y genera un negro perfecto, además de un espacio colorimétrico en función del diseño. También son muy delgadas y flexibles pero, por costes de fabricación se están empleando sólo para pantallas de smartphones. También tienen un importante impacto ambiental para la fabricación de los polímeros orgánicos en el LED.

En este sentido, cabe decir que la relación de contraste sí es uno de los valores a tener en cuenta en las hojas de especificaciones de las televisiones, y cuánto mayor sea, mejor.

La apuesta de la industria para llegar a las resoluciones 4K y 8K parece ser LED. Por eso será la tecnología que más nos encontremos.

Otro inconveniente importante de estas tecnologías LED, OLED, AMOLED con respecto al plasma es el efecto motion blur, o desenfoque de movimiento. Al mantenerse cierto brillo en los píxeles, cuando se produce un desplome del brillo en la secuencia de vídeo, parece que esa figura de antiguos píxeles iluminados permanece en los cuadros siguientes. Por eso se llama desenfoque de movimiento. En plasma prácticamente no se aprecia, pero aquí tenemos que esperar a que los píxeles se descarguen de brillo. Los fabricantes deberían dar (y casi nunca lo hacen) el tiempo en milisegundos que tarda en bajar el píxel del brillo máximo al mejor negro que es capaz de conseguir. Y cuanto menor fuera el tiempo, mejor. Es similar al tiempo de descarga de un condensador electrónico.

8. NANOCRISTALES

Es una nueva tecnología de “píxeles cuánticos” que usa materiales semiconductores diferentes al Silicio, como derivados del Indio. Estos materiales forman redes cristalinas que permiten reducir el tamaño del píxel a escalas de 100 nanometros, lo que les convierte en una posible apuesta de la industria para la fabricación de televisiones 4K/8K. Además, permiten ajustar de manera muy fina la longitud de onda de emisión, dando lugar a una gama cromática más amplia que los LED. Son diodos láser que se rigen bajo las leyes de la mecánica cuántica y que, según los estudios, son mucho más eficientes energéticamente. Hay prototipos de esta tecnología desde 2013, pero todavía sigue siendo para extenderse entre el gran público.

Se habla de nuevas aplicaciones de estos nanocristales en la fabricación de células de energía solar y sistemas de iluminación, por tanto estarán ahí también en los sistemas de televisión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *