Nuestro lugar en el cielo inmenso

Recientemente la Universidad de Hawaii ha publicado un nuevo video que nos muestra el lugar de una recóndita Vía Láctea en un cluster supermasivo de 100.000 galaxias y 500 millones de años luz, Laniakea.

Pero antes de llegar a Laniakea, hay que recordar que todas las estrellas que nuestro ojo desnudo ve en el firmamento están en nuestra galaxia. Una galaxia en espiral de unos 100.000 años luz de diámetro. El Sol y los planetas que le orbitan están en un brazo de la galaxia llamado brazo de Orion o brazo local, que se encuentra a 26.000 años luz del centro; estamos en el extraradio de la Vía Láctea, entre los brazos de Perseo y Sagitario. Estos brazos giran a la velocidad vertiginosa de un millón de kilómetros por hora. Hacia el centro de la galaxia encontramos más y más estrellas. En el pársec central hay miles de ellas y concentran la mayor parte de la masa de la galaxia, lo que hace pensar a los científicos que allí hay un agujero negro supermasivo (o dos discos en forma de cacahuete). Esto no está claro porque es una zona de cúmulos abiertos y alta densidad de polvo interestelar. Es como si los árboles impidiesen ver el bosque, por eso no vale el espectro visible y para estudiarlo hacen falta radioastrónomos, que “miran” en el infrarrojo y frecuencias de rayos X y gamma.

Saliendo de la Vía Láctea hay otras galaxias, claro. Tenemos un grupo de 30 galaxias cercanas, que forman el Grupo Local, del que las tres mayores son Andrómeda, la Vía Láctea y el Triángulo. El capricho de las interacciones gravitatorias ha hecho que algunas galaxias sean satélites de otras, pero el sistema gira globalmente entorno al centro de masas, que se encontraría entre Andrómeda y la Vía Láctea. Estas dos protagonizan la interacción más importante del Grupo, pues se acercan y probablemente se fusionarán en una después de 3000 a 5000 millones de años. Otras galaxias célebres son la Gran Nube de Magallanes y la Pequeña Nube de Magallanes, ambas visibles desde el hemisferio austral (cerca una de la otra), que no fueron descubiertas por las civilizaciones clásicas y recibieron el nombre del hombre que inició la primera expedición europea de vuelta al globo.

Hasta no hace mucho el supercluster de Virgo era el dibujo más grande de casa que teníamos, hoy tenemos a Laniakea. Este superclaster se llama así porque la mayor acumulación de galaxias del mismo es el cúmulo de Virgo (unas 1300 galaxias), no el Grupo Local (también se llama supercluster local, porque lo contiene). Así, el grupo local es atraído por el cúmulo de Virgo, pero además hay un lugar del supercluster donde está el Gran Atractor, el Cúmulo de Norma. Básicamente, existe una zona hacia la cual hay galaxias cercanas que se alejan (corrimiento al rojo) y hay galaxias lejanas que se acercan (corrimiento al azul), por tanto, parece que ahí hay una gran acumulación de masa o Gran Atractor.

Y ahora sí, Laniakea:

La Universidad de Hawai nos contaba en septiembre de 2014 que nuestro planeta se encontraba en un supercluster que llamó Laniakea:

La Tierra, un lugar en el “cielo inmenso”

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