Perseidas, cometas y dinosaurios

Como cada verano, nos visitan las lágrimas de San Lorenzo, la lluvia de estrellas del cometa 109P/Swift-Tuttle. Son visibles en los meses de Julio y Agosto, pero alcanzarán su máximo la semana próxima entre el 12 y el 13 de Agosto, cuando mirando hacia su radiante, la constelación de Perseo, podremos ver hasta 100 estrellas fugaces cruzando el firmamento cada hora. Este año se añade que disponemos de condiciones óptimas para observarlas, luna nueva y por tanto oscuridad en el cielo.

Las perseidas son probablemente la lluvia más importante del año. También al producirse en verano resulta más agradable salir a disfrutar de ellas, lo que las hace una de las más famosas del hemisferio norte. Como ya las conocemos todos, veamos un poco la historia del 109P/Swift-Tuttle.

Fuente: http://abcnews.go.com/blogs/technology/2013/02/asteroids-rock-except-when-they-hit-you/
Fuente: http://abcnews.go.com/blogs/technology/2013/02/asteroids-rock-except-when-they-hit-you/

109P/Swift-Tuttle

Corría el mes de Julio del año 1862 cuando dos astrónomos diferentes, Lewis Swift y Horace Parnel Tuttle, descubrían de manera independiente una gran roca estelada visible desde la Tierra. Son los que dieron nombre a Swift-Tuttle. Según las observaciones de la época, el cometa debería volver a aparecer por el Sistema Solar 120 años después; sin embargo, en los años 70 (1973) un tal Brian Marsden decía que el cometa Swift-Tuttle podría ser el mismo que fue avistado por un misionario jesuita en 1737 en Beijing (China). Si efectivamente era el mismo cometa, el paso de Swift-Tuttle de 1862 tuvo lugar 125 años despúes, y no 120 años como se había calculado. Desconocemos los cálculos de Marsden, pero lo cierto es que predijo que Swift-Tuttle no volvería por aquí hasta 130 años después de 1862, es decir, en 1992. Los argumentos para este retraso eran que cada vez que el cometa se acerca al Sol pierde mucha masa, lo que le hace más ligero, y cuando sale despedido de aquí a su vertiginosa velocidad, se marcha más lejos que la vuelta anterior, lo que hace que tarde más en volver.

Lo interesante es que el 26 de Septiembre de 1992, un astrónomo japonés localizó con prismáticos un cometa que parecía acercarse y podría ser Swift-Tuttle. Su observación se confirmó y el 7 de Noviembre pasó por su punto más cercano a la Tierra (a 177 millones de kilómetros) en su camino al perihelio, que tuvo lugar el 11 de Diciembre de 1992. Es decir, Marsden dio en el clavo con su predicción (se equivocó en 17 días con respecto al perihelio). El cometa se acercó a La Tierra a poco más de una Unidad Astronómica (1UA son 150 millones de kilómetros); nada peligroso, pero es uno de esos objetos que no tiene probabilidad de colisión cero, por eso es y será en adelante un objeto muy a tener en cuenta. El problema es que, como hemos visto, resulta muy muy difícil de predecir las órbitas de los cometas.

En estos días de verano, tenéis los restos de este paso de Swift-Tuttle a vuestra disposición en el cielo.

El último capítulo de la historia es que Marsden siguió refinando sus cálculos acerca de las órbitas de los cometas, y se dio cuenta de que son más estables de lo que pensó en un primer momento. Según su estimación ahora no pasarán muchos años más de 130, sino que serán 134 años después del paso de 1992, haciendo una predicción del próximo perihelio del planeta el próximo 14 de Agosto de 2126. Sé lo que estás pensando: esto es muy malo. Teniendo en cuenta que el máximo de las lágrimas de San Lorenzo anda por estas fechas, esto quiere decir que en 2126 el cometa podría estar por la misma zona que La Tierra, lo que aumenta la probabilidad de impacto. Además, teniendo en cuenta el error de cálculo de 17 días del paso anterior, no sabemos exactamente a qué distancia de La Tierra estará. Como el 14 de Agosto es el perihelio, el cálculo actual es que el cometa estará en su punto más cercano a La Tierra el día 5 de Agosto, a 0.153 UA. Y si seguimos calculando los tránsitos por el Sistema Solar, parece que será en el año 4479, el 15 de Septiembre, cuando haya una mayor probabilidad de impacto, con un acercamiento de 0.03-0.05UA. Alarmismo aparte, recordar que sigue siendo altísimamente improbable, pero probable.

La órbita del cometa no sólo depende de la pérdida de masa del mismo, sino también de la posición de los grandes gigantes gravitatorios cuando entran el sistema solar. No hay que olvidar que Júpiter o Saturno no sólo son capaces de desviar la trayectoria de cuerpos pequeños, sino que pueden incluso “engullirlos como papilla estelar“. Como las predicciones de órbitas de cometas son complicadísimas, los astrónomos estarán seguramente atentos a este tipo de objetos. Marsden fue uno de los que propuso la designación de Plutón como planeta y planeta menor a la vez, asignándole el número de asteroide 10.000. Ha contribuido a cálculos importantes acerca de posibles impactos en La Tierra:

https://en.wikipedia.org/wiki/Brian_G._Marsden

Nuestro ya amigo, Swift-Tuttle tiene un diámetro de 26 kilómetros. Teniendo en cuenta que se estima que el meteoro que acabó con la vida de los dinosaurios tenía un diámetro de 10 kilómetros, las consecuencias de impacto serían devastadoras.

Veamos ahora qué tiene que decir Stellarium acerca del cometa.

109P/Swift-Tuttle en Stellarium

Lo primero que podemos observar en Stellarium es que para el programa, Swift-Tuttle tiene un periodo 135,009 años terrestres, su periodo sideral. Y no tiene en cuenta otras interacciones, como la pérdida de masa o la presencia de otros cuerpos grandes, como Júpiter o Saturno, pues por mucho que avancemos en el tiempo, su periodo sideral es el mismo. Basándonos en esto, Stellarium nos dice que Swift-Tuttle alcanzará su perihelio, no cuando indica Marsden, sino el 17 de Diciembre de 2027 (135 años después del paso de 1992), lo cual se aleja bastante de trágicas consecuencias:

perihelio Sol-SwiftTuttle
perihelio Sol-SwiftTuttle

Bajo esta hipótesis, como decíamos, tranquilos, el punto más cercano a La Tierra del cometa será el 11 de Noviembre de 2027, a 1.175UA, bastante más halagüeña que la previsión de Marsden.

Desde el Sol como punto de referencia, el perihelio de Swift-Tuttle estaría a 0,960UA. En la imagen se observa la declinación (D) de cero grados, esto es el plano de la eclíptica. Si seguimos avanzando en el tiempo podemos ver los planetas moverse alrededor de esta línea, ya que todos menos Mercurio tienen inclinaciones orbitales pequeñas, por tanto están siempre ahí. Si comprobamos cuándo y a qué distancia del Sol cruza Swift-Tuttle el plano de la eclíptica, tenemos que esto sucede el 5 de Enero de 2028, a 1.013 UA, Swift-Tuttle está en altitud relativa (AR) de 21h17m y declinación (D) -0º09’00”.

Resulta interesante comprobar que, efectivamente, la Tierra pasará por ese punto de la órbita el día 13 de Agosto de 2128, máximo de perseidas. Según Stellarium, sólo 0,003 UA mas allá del lugar exacto por el que pasó Swift-Tuttle (a 1.016 UA del Sol). Si volvemos a La Tierra en Stellarium, podemos comprobar que efectivamente se trata del día de máximo radiante de perseidas, aunque no estaremos allí para verlas….

 

 

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