Estrategia de Cloud Computing 2014

En este artículo queremos dar unas notas rápidas acerca del estado actual de la virtualización. Entre las preguntas que  más comúnmente se hace un responsable de IT está el hecho de si llevarse o no a la cloud pública sus servicios, ya sean corporativos o a disposición de sus clientes.

Aquí queremos ver ventajas e inconvenientes de cada una, así como los escenarios idóneos para la implementación de cada solución actual del mercado.

Cloud Pública vs Cloud Privada

Nube Pública

Nube púbica es la que se basa en el modelo estándar de cloud computing en el cual los servicios, aplicaciones y almacenamiento se ponen a disposición de los usuarios a través de Internet, “como servicio”, generalmente, con un modelo de pago por consumo. Si bien la nube pública resulta atractiva para muchas empresas puesto que reduce la complejidad y los plazos de entrega, debido a que la estructura subyacente es fija ofrece menos margen de personalización para la seguridad y el rendimiento. Existen muchos tipos de nube pública. Las plataformas más comunes son las de infraestructura como servicio (IaaS), plataforma como servicio (PaaS), software como servicio (SaaS) y escritorio como servicio (DaaS). Todas ellas, como proveedores, las ponemos a disposición del cliente a través de nuestros servicios de cloud propios. Las economías de escala que permite el cloud computing público hacen que esta tecnología resulte especialmente atractiva.

Apropiado para – Empresas que necesitan poner un servicio rápidamente en el mercado, están sometidas a menos restricciones normativas o buscan externalizar parte o la totalidad de los requisitos de IT de su empresa. Estas empresas pueden simplemente registrarse y empezar a utilizar servicios de cloud computing, almacenamiento on-line y otros servicios inmediatamente.

Nube Privada

La Nube Privada consiste en una infraestructura cloud implantada exclusivamente para una única empresa, tanto si se gestiona de forma interna como si un proveedor externo se encarga de ello.

Las nubes privadas requieren un nivel de compromiso importante tanto por parte de la dirección de la empresa como de los departamentos de IT para virtualizar el entorno empresarial, y exigen también evaluar cómo se deben reasignar los recursos existentes en la nube. Las nubes privadas permiten utilizar soluciones de seguridad avanzada, alta disponibilidad y tolerancia a los fallos que no tienen cabida en la nube pública. Sin embargo, puesto que se trata de hecho de soluciones independientes por derecho propio, crear una nube privada sigue exigiendo una inversión significativa y, por consiguiente, no ofrece las economías a más corto plazo que sí ofrece la nube pública.

Apropiado para – Las empresas que deben satisfacer normativas estrictas o con aplicaciones absolutamente cruciales deben optar por la nube privada. En la nube privada, las empresas instalan su propio hardware de servidores y almacenamiento pero disfrutan de la flexibilidad de desplazar cargas de trabajo entre servidores cuando se producen picos de demanda o para introducir nuevas aplicaciones.

Nube Híbrida

Como su nombre indica, las nubes híbridas consisten en una combinación de servicios cloud privados (internos) y públicos (externos). Normalmente, las empresas ejecutan una aplicación principalmente en la nube privada, pero utilizan la nube pública para enfrentarse a picos de demanda. Las áreas como la seguridad y la infraestructura subyacente están reguladas por reglas y directivas específicas, y las tareas se asignan a la nube externa o interna según la necesidad.

Apropiado para – Comercio electrónico. Puesto que los sitios de comercio electrónico deben responder a fluctuaciones del tráfico diarias y estacionales, el trabajo de procesamiento de pedidos puede beneficiarse de la elasticidad de los recursos cloud públicos. Por otro lado, la legislación relativa a la confidencialidad determina de forma estricta el tratamiento que debe darse a los datos personales y de las cuentas de los clientes, por lo que este tipo de datos confidenciales, cuya seguridad debe ser mayor, conviene mantenerlos “en sede propia”, en la nube privada. De esta forma, las empresas pueden beneficiarse de lo mejor de ambas plataformas, dado que sitúa el front-end de procesamiento y transacciones del establecimiento donde puede aprovechar la escalabilidad de los recursos, mientras que los servicios de pagos y gestión de cuentas utilizan estructuras estrictamente privadas.

Llegados a este punto, podríamos decir, ya tengo claro qué tipo de infraestructura de las anteriores deseo.

Pero la oferta de plataformas de virtualización es abrumadora, desde las tecnologías libres con las que poder montar plataformas serias de bajo coste, como puedan ser OpenVZ o KVM, pasando por las opciones gratuitas, hasta las soluciones comerciales más potentes y llenas de funcionalidades de los grandes fabricantes, como VMware ESXi Microsoft Hyper-V o Citrix XenServer.

Elegir Plataforma de Virtualización.

VMWare ha sido el líder indiscutible de la virtualización, pero los últimos años Microsoft ha ido ganando terreno y así lo refleja el cuadrante Gartner 2013:

Gartner 2013 de Virtualización
Gartner 2013 de Virtualización

Las mejoras que ha introducido Microsoft, que por tanto son el valor añadido a perseguir en las infraestructuras de virtualización, son la gestión de perfiles de hosts para la automatización del despliegue o las mejoras de Performance and Resource Optimization (DRS de VMWare) e integración con Operations Manager.

Quizá haya otros factores, más allá de los puramente técnicos, que debamos plantearnos, y que son los que hacen dudar seriamente entre ambas plataformas.

Uno de estos factores es la apuesta firme que hace Microsoft por las tecnologías Cloud, llevándose la mayoría de sus servicios a la nube, repartidos entre Azure, posibilitando el desarrollo de aplicaciones en la nube y Business Productivity Online Services, descargando del “lastre” de tener que andar desplegando servidores en la empresa para poder disfrutar de servicios como el correo electrónico, la mensajería unificada, portales (Sharepoint) u Office Communications.

Por supuesto, VMware también hace sus movimientos hacia la Cloud, de hecho lo lleva haciendo desde bastante antes que Microsoft. Sin embargo el nivel de integración o “integrabilidad” con los servicios que consumirá el usuario final no está tan trabajado, bien porque no sea el objetivo de VMware, bien por la falta de un software consolidado como el que dispone Microsoft, o por cualquier otro motivo.

Por último no debemos olvidar que la tecnología debe estar al servicio del negocio y no a la inversa, por lo que si bien VMware representa la excelencia técnica, no está tan claro que sea la mejor opción estratégica para según qué entornos, por ejemplo IaaS. Si tenemos en cuenta los costes finales a los que un posible proveedor de IaaS debe hacer frente si quisiera ofrecer este tipo de servicios, este puede ser un factor determinante a la hora de decantarse hacia una u otra plataforma.

One thought on “Estrategia de Cloud Computing 2014

  • junio 28, 2016 at 11:15 am
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    Muy instructivo y aclaratorio

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