Cita de Ramón y Cajal

Lo peor no es cometer un error, sino justificarlo, en vez de aprovechar la providencia de nuestra ligereza o ignorancia.

Santiago Ramón y Cajal

Ramón y Cajal
Ramón y Cajal

Cursó la carrera de Medicina en Zaragoza, donde toda su familia se trasladó en 1870.

Se licenció en Medicina en junio de 1873.  A continuación, fue llamado para el servicio militar obligatorio ordenado por Emilio Castelar, el célebre político a la sazón presidente en aquel momento de la efímera Primera República.

Los primeros meses en la milicia transcurrieron en Zaragoza, y al poco se convocaron oposiciones para el Cuerpo de Sanidad Militar, en las que, entre 100 candidatos para 32 plazas, obtiene el nº 6. Es destinado como Teniente Médico al regimiento de Burgos. Viajó a Cuba como Capitán Médico, a la conocida como Guerra de los Diez Años.

El año 1875 marcó el inicio de su doctorado y de su vocación científica. Se doctoró en 1877 a la edad de 25 años.

Ganó la cátedra de anatomía descriptiva de la Facultad de Medicina de Valencia en 1883, donde pudo estudiar la epidemia de cólera que azotó la ciudad el año 1885.

En 1888 descubrió los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas de la materia gris del sistema nervioso cerebroespinal.

En 1892 ocupó la cátedra de Histología e Histoquímica Normal y Anatomía Patológica de la Universidad Central de Madrid. Logró que el gobierno creara en 1902 un moderno Laboratorio de Investigaciones Biológicas.

Entre 1897 y 1904 publicó, en forma de fascículos, su obra magna Histología del sistema nervioso del hombre y de los vertebrados.

Su trabajo y su aportación a la neurociencia se verían reconocidos, finalmente, en 1906, con la concesión del Premio Nobel en Fisiología o Medicina.

Tras el premio, aún publicó muchas obras literarias y biográficas, como sus Estudios sobre la degeneración del sistema nervioso y El mundo visto a los ochenta años.

Mientras tanto, se consagró a sus alumnos. Ellos fueron quienes le acompañaron, por expreso deseo del propio Ramón y Cajal, en su muerte ocurrida el 17 de octubre de 1934.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *